
Santa María Magdalena de Pazzi
Santa María Magdalena de Pazzi (en el siglo Catalina Lucrecia de Pazzi, 1566–1607) fue una mística y religiosa carmelita florentina.
A los dieciséis años entró en el Monasterio de Santa María de los Ángeles en Florencia, donde vivió una intensa vida de oración, éxtasis y profunda unión con Dios. Sus escritos, en particular las Meditaciones sobre las perfecciones divinas, ofrecen una visión extraordinaria del amor de Dios y del papel de los ángeles como mediadores de gracia y verdad.
👉 RezaCON NOSOTROSExtraído de sus "Meditaciones sobre las perfecciones divinas"
— De un texto atribuido a Santa María Magdalena de PazziLos ángeles aman a las criaturas con un amor inmenso, un amor de verdad y de regeneración.
Es un amor intenso que surge del corazón del Verbo, porque ven en él la dignidad de las criaturas y el amor que él siente por ellas; este amor de los ángeles representa, por así decirlo, la sobreabundancia del amor del Verbo, que los ángeles recogen en sí y transmiten luego a la criatura en la parte más noble de su ser, es decir, el corazón.
¡Oh! Si la criatura conociera el inmenso amor de los ángeles!...
Su amor hace al alma sabia y prudente: sabia en sus obras, que realiza con recta intención para la mayor gloria de Dios; prudente al mantener las virtudes que dan vida a todos los amores, cuya unión forma un anillo precioso para el desposorio de la esposa; los serafines que los han comunicado descienden del cielo, los toman con dos de sus alas, los adornan con otras dos y los llevan con las últimas dos a la presencia del esposo.
Ante tal vista, los coros de los ángeles se levantan y también ellos quieren hacer algo por la esposa, pero, no sabiendo qué, se ponen a alabarla de todo corazón diciendo: "Ella es digna de recibir un nuevo nombre", y postrándose – pues en la esposa ellos honran al Esposo – le rinden homenaje.
El eco de Juan de la Cruz
"Como escribía San Juan de la Cruz (1542-1591), otro gran místico carmelita: 'Los ángeles sirven a Dios para ministrar a los que han de heredar la salvación'. Pero para María Magdalena, este servicio se transfigura: los ángeles no solo 'sirven', sino que alaban, adornan y presentan. Su misión se hace partícipe del mismo amor esponsal."